El otro día gané 10 € en la lotería, no es mucho pero con la crisis que hay cualquier dinerito es bien recibido. Estaba emocionada porque era la primera vez que ganaba algo y quería compartir mi felicidad. Llamé a Vania y tenía el teléfono apagado, Maika estaba trabajando así que ni siquiera lo intenté. Y mis padres estaban fuera de la ciudad ese fin de semana.
Al llegar a casa me conecté al “messenger” esperando verlo ahí, pero mi “amigo online” aparecía en gris. Me extrañó, así que probé en el “skype”, pero tampoco estaba conectado. Le mandé un mail diciendole que tenía algo que contarle y que le veía luego. Estuve navegando unos cinco minutos y decidí probar suerte con el movil. Le mandé un mensaje, espere tres minutos y seguía sin respueta. Decidí intentarlo otra vez, escribiendo *N# delante del mensaje, ya que te envía automáticamente otro mensaje de vuelta diciendote si tu mensaje ha sido entregado o no al destinatario. Como no llegaba la respuesta automática volví a mandar otro más. Dos minutos más tarde recibí los dos mensajes que me confirmaban que estaban entregados. Asi que supuse que pronto recibiría su llamada…
Diez minutos más tarde seguía mirando el movil esperando que sonara, pero nada. Y de repente me sentí muy sola. Muy muy sola. Me dí cuenta de que no me sentía así desde hacía mucho tiempo. Porque mi “amigo online” siempre estaba ahi cuando me hacía falta, me escuchaba, con él me sentía cuidada…
Volví a coger el movil y empecé a llamarlo. El teléfono sonó cuatro veces y se cortó. Volví a llamarle otra vez. Sentí un gran alivio cuando descolgó y oí su voz:
-¿Que pasa niña? ¿Todo bien? Estaba en una reunión, acabo de salir… no me has dado tiempo de llamarte…
-…Si cielo… Es que.. tenía que contarte una cosa..
-¿Que cosa niña?
-Qué.. que creo que te quiero conocer.
jueves, 17 de septiembre de 2009
VALE POR UN BESO
Maika ha conocido a un chico. Se han gustado. Han salido un par de veces de cañas y unas tres o cuatro veces de copas. Lo han pasado bien y van a volver a quedar. Todo era perfecto hasta que el chico la llamó hace un par de días para invitarla a su cumpleaños este fin de semana:
-¿Y que le comprooooo?
Maika nos ha hecho esta pregunta alrededor de un millón de veces durante la última hora y media. Vania vuelve a resoplar mientras hace una seña al camarero para pedirle otro café.
-Maika, no tienes que comprarle nada. No es tu novio.
-Vale Vania, no es mi novio pero por lo menos un amigo si que es. Y no me voy a presentar en su cumpleaños sin regalarle nada.
Me pongo a pensar en lo que me regaló mi ex en mi último cumpleaños y no lo recuerdo. Creo que no me regaló nada. Intento recordar el regalo de aniversario, y me doy cuenta que tampoco me regaló. Se lo comento a las chicas:
-Estoy pensando… hace por lo menos dos años que mi ex no me regaló nada…
-A mi me regalaba cosas horrorosas - dice Maika - muy caras, pero de muy mal gusto.
-¿Como que?
-Algunos pendientes, grandes, dorados, con muchas piedras y mucho brillo…
-Y bastante feos, - dice Vania - era un poquillo hortera el chico… aunque si lo pienso, mi ex nunca tenía dinero y siempre me regalaba “vales”.
-¿¿En serio?? - me sorprendo - ¿cómo “vales”?
-Si, “vale por un viaje a Paris”, “vale por un viaje a Canarias”… y encima tenía que pagarlo yo casi todo, porque era la que más ganaba de los dos.
Nos quedamos todas calladas mientras el camarero nos trae el café.
-Regálale eso Maika.
-¿El que?
-Un vale… “vale por un beso”, es fácil, barato, no te compromete demasiado, y es algo personal. Y seguro que le encanta…
Y le encantó. Maika nos contó después que al final de la fiesta, el chico le dió un papelito a ella. Al abrirlo decía: “Vale por una cena para dos”
-¿Y que le comprooooo?
Maika nos ha hecho esta pregunta alrededor de un millón de veces durante la última hora y media. Vania vuelve a resoplar mientras hace una seña al camarero para pedirle otro café.
-Maika, no tienes que comprarle nada. No es tu novio.
-Vale Vania, no es mi novio pero por lo menos un amigo si que es. Y no me voy a presentar en su cumpleaños sin regalarle nada.
Me pongo a pensar en lo que me regaló mi ex en mi último cumpleaños y no lo recuerdo. Creo que no me regaló nada. Intento recordar el regalo de aniversario, y me doy cuenta que tampoco me regaló. Se lo comento a las chicas:
-Estoy pensando… hace por lo menos dos años que mi ex no me regaló nada…
-A mi me regalaba cosas horrorosas - dice Maika - muy caras, pero de muy mal gusto.
-¿Como que?
-Algunos pendientes, grandes, dorados, con muchas piedras y mucho brillo…
-Y bastante feos, - dice Vania - era un poquillo hortera el chico… aunque si lo pienso, mi ex nunca tenía dinero y siempre me regalaba “vales”.
-¿¿En serio?? - me sorprendo - ¿cómo “vales”?
-Si, “vale por un viaje a Paris”, “vale por un viaje a Canarias”… y encima tenía que pagarlo yo casi todo, porque era la que más ganaba de los dos.
Nos quedamos todas calladas mientras el camarero nos trae el café.
-Regálale eso Maika.
-¿El que?
-Un vale… “vale por un beso”, es fácil, barato, no te compromete demasiado, y es algo personal. Y seguro que le encanta…
Y le encantó. Maika nos contó después que al final de la fiesta, el chico le dió un papelito a ella. Al abrirlo decía: “Vale por una cena para dos”
TRES KILOS DE MACARRONES
Una de las cosas buenas que tiene vivir sóla es que eres tú la que controla tu economía. Y eso significa que no va a haber nadie a quien tengas que darle explicaciones si te gastas 100€ en un bolso, o 120 € en un vestido, o 300 € en cremas y maquillaje. ¿Y como podemos sobrevivir durante el resto del mes?, pues muy facil: siguiendo la dieta de los “macarrones”.
Esta es una dieta facil, porque los macarrones combinan con todo: Los puedes mezclar con tomate, carne o pescado. Son fáciles y rápidos de preparar, y te dejan saciada.
Si tuviera que elegir el mejor invento del mundo diría que es la pasta. Puedes gastarte 1 € en tres kilos de macarrones y alimentarte casi todo el mes, invirtiendo el resto del dinero en las cosas que “realmente” valen la pena. Porque, la verdad, casi todas mis amigas pueden pasarse el resto del mes comiendo pasta, pero no conozco a ninguna que no le guste aparecer el sábado con unos zapatos de estreno. Y si quieres variedad culinaria, seguro que tus padres están encantados de que vayas a verles los domingos a comer.
Y también estarán encantados de llenarte tu nuevo bolso (en el que has invertido el equivalente al presupuesto de la compra del mes) con ”tupperwares” llenos tortilla de patatas, sopa o carne en salsa.
Esta es una dieta facil, porque los macarrones combinan con todo: Los puedes mezclar con tomate, carne o pescado. Son fáciles y rápidos de preparar, y te dejan saciada.
Si tuviera que elegir el mejor invento del mundo diría que es la pasta. Puedes gastarte 1 € en tres kilos de macarrones y alimentarte casi todo el mes, invirtiendo el resto del dinero en las cosas que “realmente” valen la pena. Porque, la verdad, casi todas mis amigas pueden pasarse el resto del mes comiendo pasta, pero no conozco a ninguna que no le guste aparecer el sábado con unos zapatos de estreno. Y si quieres variedad culinaria, seguro que tus padres están encantados de que vayas a verles los domingos a comer.
Y también estarán encantados de llenarte tu nuevo bolso (en el que has invertido el equivalente al presupuesto de la compra del mes) con ”tupperwares” llenos tortilla de patatas, sopa o carne en salsa.
VANIA, LOS JAMBOS Y EL CIBERESPACIO
Hace un par de días me llama Vania. La noto bastante animada. Me cuenta que ha puesto internet en casa y se ha enganchado a una página de “contactos”
-Bueno Lola, no es exactamente de “contactos”, hay gente muy normal. Pones tu foto. Y puedes chatear como en el messenger. Hay cada jambo… (Vania usa ese término para describir a: Tio, de 25 a 35 años, guapo, buen cuerpo… vamos, el tío bueno de toda la vida).
-Mhmm…
-Tienes que inscribirte. Pones tus datos, tus fotos… y la gente enseguida te manda mensajitos. Y hay muy buen rollo… bueno, siempre está el típico que te dice si quieres que ponga la cámara para que veas como se mete un pepino en el culo… pero eso son los menos.
-Gracias Vania, ahora no puedo quitarme esa imagen de la cabeza…
-No mujer… Es gente normal… tiene página Juanchu (el “ex” de Rita), Manu (otro “ex” de Rita), Antonio (otro… no, creo que con este Rita no llegó a salir)…
-Vania, no se si recuerdas que con las cosas que Rita nos contaba de ellos no pensabamos que fueran muy normales.
-Bueno Lola… está… ¡estoy yo!
Toma ya. A ver que puedes contestarle a eso.
-Vale Vania, me registro.
El registro constaba de 8 hojas con información personal. Pero muy personal. Desde si crees que estás rellenita hasta qué marca de condones usas. Tambien querían saber mis ingresos (empecé a dudar si eran los de Hacienda), y si fumabas y/o bebias (ahora empezaba a pensar si era mi madre la que estaba detrás). Cuando terminé de completar el cuestionario tuve que subir una foto que quedaba “pendiente de valoración” (ahí comencé a rezar para ser lo suficientemente mona para que me dejaran permanecer en esa web).
A los tres segundos recibo mi primer mensaje:
Vania79: Quéeeee… ¿Ya has ligado?
Holalola: No me has dado tiempo! Tu q tal?
Vania79: Yo acabo de quedar con un Jambo!
Holalola: Asegurate de q no le gusten los pepinos!
Vania79: Jeje, me voy a depilar. Luego t llamo y t cuento. Bsos
Me quedo navegando por la página, viendo las fotos de la gente. Hay cada uno… Muy “Jambos” si, pero se lo tienen de un creido… No hay más que ver las fotos que ponen… Que si de espaldas, sin camiseta, recien salidos de la ducha… Tras echarme unas risas entro en la sección “Internacional” y me quedo muda.
Holalola: Buscando novia?
No me contesta. Lo intento de nuevo.
Holalola: Hola, buscando novia?
Man: Crees que la acabo de encontrar?
Holalola: Crees que soy una mujer fácil?
Man: Te va a sonar el teléfono, niña.
Y el teléfono suena.
-Hello baby.
-Hello “Man” - lo oigo reirse - No sabia que estabas en una página de contactos.
-Yo no sabia que tu tambien estabas ahí.
-Me acabo de registrar
-Eso dicen todas
-Animando a tus otras “amigas online”?
-Quizas…
De repente sentí una punzada de celos.
-¿Tienes más amigas online? ¿Desde cuando? No sabia que tenías más.
-Y yo no sabía que tenía una novia… o alguien que se comporta como una novia.
No sabia que decir. Me sonrojé al otro lado del teléfono.
-Noooo, quiero decir… no estoy celosa ni nada (Mierda, ahora pensará que lo estoy), sólo me ha sorprendido.
-Si, tengo algunas amigas, pero Lola…
-¿Si?
-Tu eres mi favorita.
-Bueno Lola, no es exactamente de “contactos”, hay gente muy normal. Pones tu foto. Y puedes chatear como en el messenger. Hay cada jambo… (Vania usa ese término para describir a: Tio, de 25 a 35 años, guapo, buen cuerpo… vamos, el tío bueno de toda la vida).
-Mhmm…
-Tienes que inscribirte. Pones tus datos, tus fotos… y la gente enseguida te manda mensajitos. Y hay muy buen rollo… bueno, siempre está el típico que te dice si quieres que ponga la cámara para que veas como se mete un pepino en el culo… pero eso son los menos.
-Gracias Vania, ahora no puedo quitarme esa imagen de la cabeza…
-No mujer… Es gente normal… tiene página Juanchu (el “ex” de Rita), Manu (otro “ex” de Rita), Antonio (otro… no, creo que con este Rita no llegó a salir)…
-Vania, no se si recuerdas que con las cosas que Rita nos contaba de ellos no pensabamos que fueran muy normales.
-Bueno Lola… está… ¡estoy yo!
Toma ya. A ver que puedes contestarle a eso.
-Vale Vania, me registro.
El registro constaba de 8 hojas con información personal. Pero muy personal. Desde si crees que estás rellenita hasta qué marca de condones usas. Tambien querían saber mis ingresos (empecé a dudar si eran los de Hacienda), y si fumabas y/o bebias (ahora empezaba a pensar si era mi madre la que estaba detrás). Cuando terminé de completar el cuestionario tuve que subir una foto que quedaba “pendiente de valoración” (ahí comencé a rezar para ser lo suficientemente mona para que me dejaran permanecer en esa web).
A los tres segundos recibo mi primer mensaje:
Vania79: Quéeeee… ¿Ya has ligado?
Holalola: No me has dado tiempo! Tu q tal?
Vania79: Yo acabo de quedar con un Jambo!
Holalola: Asegurate de q no le gusten los pepinos!
Vania79: Jeje, me voy a depilar. Luego t llamo y t cuento. Bsos
Me quedo navegando por la página, viendo las fotos de la gente. Hay cada uno… Muy “Jambos” si, pero se lo tienen de un creido… No hay más que ver las fotos que ponen… Que si de espaldas, sin camiseta, recien salidos de la ducha… Tras echarme unas risas entro en la sección “Internacional” y me quedo muda.
Holalola: Buscando novia?
No me contesta. Lo intento de nuevo.
Holalola: Hola, buscando novia?
Man: Crees que la acabo de encontrar?
Holalola: Crees que soy una mujer fácil?
Man: Te va a sonar el teléfono, niña.
Y el teléfono suena.
-Hello baby.
-Hello “Man” - lo oigo reirse - No sabia que estabas en una página de contactos.
-Yo no sabia que tu tambien estabas ahí.
-Me acabo de registrar
-Eso dicen todas
-Animando a tus otras “amigas online”?
-Quizas…
De repente sentí una punzada de celos.
-¿Tienes más amigas online? ¿Desde cuando? No sabia que tenías más.
-Y yo no sabía que tenía una novia… o alguien que se comporta como una novia.
No sabia que decir. Me sonrojé al otro lado del teléfono.
-Noooo, quiero decir… no estoy celosa ni nada (Mierda, ahora pensará que lo estoy), sólo me ha sorprendido.
-Si, tengo algunas amigas, pero Lola…
-¿Si?
-Tu eres mi favorita.
"LA REME” SE LO MERECE MUCHO…
Una de las cosas que más odio de estar soltera es que cuando dices que no tienes pareja la gente te mire con cara de pena. Que, vamos, lo puedo llegar a entender si es uno de esos dias de SPM (sindrome pre-menstrual) en los que sientes que nunca más vas a volver a ligar y le estás contando sus penas a tu mejor amiga… pero la mayoria de las veces, cuando digo que no tengo novio, lo digo muy orgullosa.
Y es que parece que cuando una pasa por el altar la gente respira aliviada. Sin ir más lejos, cuando le comenté a mi madre que Rita se casaba, automáticamente se alegró por la madre de mi amiga:
-¡Ay Lola!, que bien que Rita se case, si es que… la Reme se lo merece mucho…
¿Alguien me puede explicar la extraña conexión que se podrujo dentro de su cerebro? ¡Como si la misión de una madre terminara el día que una encuentra marido!
Me llama Rita:
-¿Lola?
-Hola guapa ¿que tal?
-Bien, preparando la organización de las mesas… por cierto, ¿con quien vas a venir?
-Pues había pensado en coger un taxi… pero si Vania va a conducir me puedo apuntar en su coche…
-No… me refiero, ¿a quién vas a llevar a la boda como acompañante?
-Rita cariño, no se si recuerdas que vuelvo a estar soltera.
(Suspiro al otro lado del teléfono)
-Lola, Fran tiene un compañero de trabajo muy mono, y está soltero… Oye, porque no quedamos el miércoles a cenar y te lo presento? Él tambien va a la boda y el pobre no tiene con quien ir.
-Rita guapa, espero que no estes usando esa misma expresión cuando te refieras a mi…
-No, mujer, si además es un tío genial. Bueno, pues nos vemos el miercoles a las nueve en el restaurante hindú.
Y me cuelga.
Y me quedo mirando el auricular con cara de idiota intentando reaccionar.
Y como no encuentro una buena excusa para no ir, pienso que quizá puedo ir a cenar SÓLO POR CURIOSIDAD.
Lo que empezó como curiosidad fue convirtiéndose en expectación. Tanta, que el lunes por la tarde fui a depilarme. El martes me encuentro en Zara buscando algo informal y sexy, con un toque chic para la cita. El miércoles por la mañana me descubro a mi misma contandoles a mis compañeros de trabajo que tengo una cita con un chico guapísimo que se muere por conocerme. Así seguí fantaseando todo el día hasta que aparecí a las nueve y diez por la puerta del restaurante hindú.
Y a las nueve y once minutos lo ví.
Rita me hacía señas desde el otro lado del restaurante, donde estaban sentados ella, Fran y… él.
-Lola, te presento a Mario.
¿Cómo describir a Mario? Lo que más me impactó no fue esa horrorosa camisa fucsia que llevaba, ni el pelo engominado hacia atrás. Lo peor fueron los dos litros de colonia Varon Dandy que se había puesto, y cuyo “aroma” se introdujo en mis fosas nasales mucho antes de que el tal Mario tuviera tiempo de darme dos besos. Y no los dos besos de rigor, sino esos dos besos blandos que me plantó, que me dejó con esa sensación de “quiero limpiarme la saliva que has dejado en mi cara, pero soy mucho mas educada que tu”. Después de sentarnos Rita intentó hacernos entablar conversación:
-Uy Lola, Mario y tú teneis tanto en común… Los dos sois solteros, y… os gusta el cine…
Asentí despacio mientras intentaba limpiarme la cara disimuladamente. Aunque Mario ni se enteró porque estaba mirándome el escote descaradamente.
-Mhmm ¿Y que película has visto ultimamente Mario?
-Esa americana… la de la edad media, ¿la has visto? - respondió sin dejar de mirarme el escote.
-Si, aunque me gustó más el libro… ¿te has leido el libro?
Mario levantó la cabeza sobresaltado y me miró como si estuviera loca.
-No, no leo nunca. No me gusta leer. No he leido un libro en mi vida. - Y sonrió muy orgulloso.
Miré a Rita y ella captó mi mirada, y me puso cara de “lo siento”. Y al ver esa cara supe que tenía la excusa perefecta para irme de allí. Durante esos cinco minutos ese tío ya había hecho lo suficiente como para saber que no quería tener nada que ver con él.
-Perdonad chicos… me acabo de dar cuenta de que no he sacado al perro, me tengo que ir. - Dije muy deprisa mientras me levantaba.
-¡Pero si tu no tienes perro Lola! -saltó Fran al tiempo que Rita le daba una patada por debajo de la mesa.
-Ermm, si, tengo uno desde hoy. Adios, ¡nos vemos chicos!
Cuando llegué a casa me puse el pijama y me comí una tarrina entera de helado de chocolate… Quizá engorda, pero… “la Lola se lo merece mucho…”
Y es que parece que cuando una pasa por el altar la gente respira aliviada. Sin ir más lejos, cuando le comenté a mi madre que Rita se casaba, automáticamente se alegró por la madre de mi amiga:
-¡Ay Lola!, que bien que Rita se case, si es que… la Reme se lo merece mucho…
¿Alguien me puede explicar la extraña conexión que se podrujo dentro de su cerebro? ¡Como si la misión de una madre terminara el día que una encuentra marido!
Me llama Rita:
-¿Lola?
-Hola guapa ¿que tal?
-Bien, preparando la organización de las mesas… por cierto, ¿con quien vas a venir?
-Pues había pensado en coger un taxi… pero si Vania va a conducir me puedo apuntar en su coche…
-No… me refiero, ¿a quién vas a llevar a la boda como acompañante?
-Rita cariño, no se si recuerdas que vuelvo a estar soltera.
(Suspiro al otro lado del teléfono)
-Lola, Fran tiene un compañero de trabajo muy mono, y está soltero… Oye, porque no quedamos el miércoles a cenar y te lo presento? Él tambien va a la boda y el pobre no tiene con quien ir.
-Rita guapa, espero que no estes usando esa misma expresión cuando te refieras a mi…
-No, mujer, si además es un tío genial. Bueno, pues nos vemos el miercoles a las nueve en el restaurante hindú.
Y me cuelga.
Y me quedo mirando el auricular con cara de idiota intentando reaccionar.
Y como no encuentro una buena excusa para no ir, pienso que quizá puedo ir a cenar SÓLO POR CURIOSIDAD.
Lo que empezó como curiosidad fue convirtiéndose en expectación. Tanta, que el lunes por la tarde fui a depilarme. El martes me encuentro en Zara buscando algo informal y sexy, con un toque chic para la cita. El miércoles por la mañana me descubro a mi misma contandoles a mis compañeros de trabajo que tengo una cita con un chico guapísimo que se muere por conocerme. Así seguí fantaseando todo el día hasta que aparecí a las nueve y diez por la puerta del restaurante hindú.
Y a las nueve y once minutos lo ví.
Rita me hacía señas desde el otro lado del restaurante, donde estaban sentados ella, Fran y… él.
-Lola, te presento a Mario.
¿Cómo describir a Mario? Lo que más me impactó no fue esa horrorosa camisa fucsia que llevaba, ni el pelo engominado hacia atrás. Lo peor fueron los dos litros de colonia Varon Dandy que se había puesto, y cuyo “aroma” se introdujo en mis fosas nasales mucho antes de que el tal Mario tuviera tiempo de darme dos besos. Y no los dos besos de rigor, sino esos dos besos blandos que me plantó, que me dejó con esa sensación de “quiero limpiarme la saliva que has dejado en mi cara, pero soy mucho mas educada que tu”. Después de sentarnos Rita intentó hacernos entablar conversación:
-Uy Lola, Mario y tú teneis tanto en común… Los dos sois solteros, y… os gusta el cine…
Asentí despacio mientras intentaba limpiarme la cara disimuladamente. Aunque Mario ni se enteró porque estaba mirándome el escote descaradamente.
-Mhmm ¿Y que película has visto ultimamente Mario?
-Esa americana… la de la edad media, ¿la has visto? - respondió sin dejar de mirarme el escote.
-Si, aunque me gustó más el libro… ¿te has leido el libro?
Mario levantó la cabeza sobresaltado y me miró como si estuviera loca.
-No, no leo nunca. No me gusta leer. No he leido un libro en mi vida. - Y sonrió muy orgulloso.
Miré a Rita y ella captó mi mirada, y me puso cara de “lo siento”. Y al ver esa cara supe que tenía la excusa perefecta para irme de allí. Durante esos cinco minutos ese tío ya había hecho lo suficiente como para saber que no quería tener nada que ver con él.
-Perdonad chicos… me acabo de dar cuenta de que no he sacado al perro, me tengo que ir. - Dije muy deprisa mientras me levantaba.
-¡Pero si tu no tienes perro Lola! -saltó Fran al tiempo que Rita le daba una patada por debajo de la mesa.
-Ermm, si, tengo uno desde hoy. Adios, ¡nos vemos chicos!
Cuando llegué a casa me puse el pijama y me comí una tarrina entera de helado de chocolate… Quizá engorda, pero… “la Lola se lo merece mucho…”
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